Como constituyente del sindicato CCOO, creó la Federación Estatal Minera en 1978, entidad de la que fue Secretario General. Fue un inventor del sindicalismo libre. Nevado "pateó una a una las minas de España", apuntan en la Fundación Muñiz Zapico, y formó parte de la Organización Internacional de Mineros. Los que trabajaron con él, como Angel Enrique Fernández González, responsable del gabinete técnico de la Federación Minera de CCOO, afirman que era "toda una personalidad que aunaba sencillez y modestia, muy directo en el trato, con aficiones y costumbres tan normales que parecía imposible muchas veces que de forma paralela guardase unas convicciones políticas y sindicales tan definidas y sin ningún tipo de doblez". "Nevado Madrid consagró toda su vida a la defensa de la clase trabajadora, no solo de Asturias, sino a la de todo nuestro país. Conjugaba voluntad y tozudez, y si no se atendían sus razones y las del sindicato que lideraba, llenaba las cuencas mineras de octavillas. Y en innumerables ocasiones ganaba la partida a base de octavillas", explica, en un texto de recuerdo, Fernández González.
Manuel Nevado también tenía una definición para si mismo: "Soy un minero, sindicalista asturiano adoptivo que me siento en Asturias mejor que en ningún sitio", tal y como apuntó en la última entrevista que le realizaron para la revista El Sindicato , poco antes de fallecer. El cuestionario, de preguntas y respuestas cortas, deja entrever la calidad humana del sindicalista y también que sus ideas, pese a los veinte años de cambios que ha vivido su país, son tan vigentes como su memoria. El periodista pregunta; y él responde lacónico, lúcido:
-- Qué es para usted la felicidad?
--El mejor sentimiento del ser humano.
-- Cuál es su gran descubrimiento?
--El ser humano sin los demás es débil y desvalido.
-- Dejaría todo por algo?
--Por la vida y la justicia.
-- De qué hecho relevante le gustaría ser protagonista?
--Del acuerdo de desarme total.
-- Cuál es su utopía?
--Una sociedad capitalista igualitaria y justa como la socialista.
-- Con qué color pintaría el futuro del mundo?
--Con el color de la paz, la ecología y el amor, para ser plenamente felices.
(Fuente: La Voz de Asturias 25/05/2010)
Manuel Nevado Madrid, a los 20 años de su muerte
Para quienes el 23 de mayo de 1990 no estábamos en la edad de trabajar, no teníamos ni idea de la que se nos caía encima con aquello del muro de Berlín y lo de Franco y los mineros nos sonaba a batallitas del abuelo, nunca podremos agradecer lo suficiente lo que en este país luchó toda una generación de trabajadores y trabajadoras por conquistar espacios de libertad, democracia y derechos laborales.
Personas, silenciadas en la crónica oficial, que sin embargo, a través de las organizaciones de clase, fueron el auténtico motor de cambio. Y que, en el ámbito de la minería, nadie representa mejor que Manuel Nevado Madrid.
Nacido en 1940, en el seno de una familia campesina de Espiel (Córdoba), dedicó toda su vida a la militancia activa en la defensa de los derechos políticos y sociales de los más humildes. Como tantos otros, emigró a nuestra tierra en los años cincuenta en busca de trabajo. Pronto, consciente de que los trabajadores/as para tener empleos y condiciones de vida más dignas, deben de organizarse, entró en plena clandestinidad en el PCE y en el incipiente movimiento político y social del que surgiría el primer sindicato de este país, las Comisiones Obreras. En él sería secretario general de la Federación Estatal de Minería, desde su constitución en 1978 hasta su prematura muerte, por un cáncer. Enfermedad, que según cuentan quienes le conocieron, no lograría robarle su imagen de hombre firme, vital, de espíritu rebelde, de gran carisma y no menor humor.